10 de marzo de 2011

 Tú.
 
 
Cada mañana te busco pero no estas aquí, me desespero,yo ya no puedo vivir así. Me
pregunto dónde estás, quiero que sepas que aún pienso en ti. Me llevas loco mujer
y te quiero junto a mi. El perfil de tus labios es similar a la arena, color crema, es más
que un desea, más que una idea. Un simple parpadeo airea su larga melena, ella es mi sirena.
yo soy su marea. Es la cera de una vela posada sobre mi espalda, presiento escalofríos,
sueño su mirada. Sus pasos hechizan y danzan entre palabras, dejando atrás suspiros, huyo
de la añoranza. Todo parte de la misma raíz, mi corazón fue cual tapiz y en el atíbor de un "te quiero".
Poder tocarte es sinónimo de éxtasis, y estar así me hace feliz, firmado: tu pasajero.
Llévame donde la luz sea continua, donde el mar llore angustiado preso de mis ilusiones.
Hazme ver en tu regazo de luna, y déjame morir cansado adornando corazones. Ni te imaginas cuánto
te echo de menos, tengo miedo de sufrir cada segundo de tu ausencia. Son páginas que inundan tu
fragancia, y me condena a vivir preso en la cárcel de la distancia. Pero aún así sonrío, crío mi lamento
al ver tu sueño como un crío al oír tu voz. Es un tópico decir un te quiero, pero rezo para poder verte
sin creer en Dios. Y es que estoy hasta los huevos de que nada salga bien, de soñar constantemente con 
acariciar tu piel, de no poder sacarte de mi mente ni un instante, firmaría hasta mi muerte por tenerte
aquí delante un segundo, para respirar tu aire, ofréceme un suspiro y me habrás dado más que nadie,
¿lo entiendes?, no espero que me estés agradecida, gracias a ti princesa por endulzarme la vida.

Te digo esto mientras me trago el orgullo, si quieres tíralo pero mi corazón es tuyo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario